27/4/09

Lima 24 de marzo del 2009

Casa del nonno

El examen de portugués estuvo totalmente fuera de lo que tenía pensado, las lecturas largas en su extensión y simples en su contenido terminaron quedando guardadas en el libro por un tiempo indeterminado. No cabe duda que el concepto de este ciclo -que ya termina- difiere en su estructura del anterior, las historias brasileras, las leyendas poco conocidas aterrizaron luego del largo viaje de aprendizaje.

Al terminar el examen en el Centro de Estudios Brasileros, quise ir con muchas ganas donde mi abuela y mi mama para saludarlas y saber cómo estaban. Todo comenzó con un ligero hedor de resentimiento al entrar por la puerta, es como si siempre estuvieran dispuestas a hacerte sentir realmente mal, no obstante, el cariño que tengo hacia ellas es más fuerte que sus cojudeces. Y voy…Sigo yendo.

Los minutos se iban para jamás volver cuando de pronto mi mamá se acerca y me dice que quiere conversar conmigo, ella nunca quiere conversar, lo que le gusta es hablar, pero no preguntar –caso muy distinto al de mi padre, cuyo interés por saber de mí es tierno desde ojos externos y desde los míos desesperante-. Me asegura que las cosas con la abuela están mucho peor de lo que se había dicho, que era muy probable que se vaya como los minutos: para nunca volver. Este jueves la operan y no se sabrá de su destino hasta que el médico termine con ella en el quirófano.

Al irme de la corta visita, y obviando muchos detalles, el pie que me tiene esclavo del dolor hace meses comenzó a darme señales que la batalla no ha terminado y que me costará mucho ponerle un coto o mantener la ilusión de que se podrá.

Compañeros de la universidad llegaron a mi casa a las 3:00 p.m. para hacer un trabajo de investigación de mercado, aún tenía la esperanza de mejorarme y no tener la necesidad de faltar a la facultad. Me equivoqué. Se fueron con rostros sorprendidos, suficientemente sanos para irse caminando, necesariamente jóvenes.

La idea de hacer un diario es para reducir la preocupación que me rodea, exteriorizar lo que siento. Dudo ser constante con respecto a los días, a pesar de ello haré lo posible. Mañana hay actividades importantes de realizar, desconozco si podré hacerlas. Se llama Hemofilia señores.

Hasta al otro lado.

1 comentario:

  1. ...me ha pasado muchas veces... aparece, me aplaza los planes que tengo, termino quedándome en casa o en la clínica... lo bueno es que tengo mi kit de emergencia equipado con buenos libros ;)

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