6/5/09

Lima 06 de mayo del 2009

Casa del nonno

Las cosas andan medias revueltas. El hospital me viene dando factores (de diferentes laboratorios, pero medicina al fin), mi pie sigue haciéndome faltar a mis clases, y la universidad perdió lo interesante de publicidad volviéndose solo para el lado de relaciones públicas, que sinceramente un sujeto con sentido común puede hacer el trabajo de lejos. El anterior taller exigía un nivel de conocimientos, como de intuición, utilizabas realmente tu talento y capacidad de análisis, en cambio, ahora, todo se enfrasca en purita abstinencia cerebral.

Durante toda mi infancia me mantuve lejos de otros pacientes hemofílicos, sin alguna razón en particular, alejándome tontamente de una realidad a la que yo pertenezco, siendo esquivo perdí experiencias que me pudieron haber ayudado en esas noches de dolor por los sangrados.

Siempre intenté practicar las actividades de mis amigos no hemofílicos, eso tuvo como resultado un listín de complicaciones, las cuales las hubiese evitado –en su mayoría- con eventos menos riesgosos. El trompo, las canicas, el fútbol, la bicicleta, mata gente, las carreras, etc. Eran una constante, la patología de la niñez: jugar o ser jugado. Si te comportabas desigual, sería el trato que recibirías. Una selva de cemento, donde, en vez de animales feroces y peligrosos, corrían niños con inocencia desviada hacia la incomprensión.

El día de ayer continué con mi investigación de alternativas para mi pie de Aquiles –es más que el talón- y hallé dos medidas que a amigos hemofílicos les pareció exagerada y a la doctora, que me trata desde hace años, súper extremista. La primera, consistía en fijarme el tobillo para que no haya más dolor, comprometiendo negativamente a las demás articulaciones por el esfuerzo; y la segunda, hablaba de una prótesis que eliminaba el sufrimiento paulatinamente alrededor de cinco a diez años en promedio, dejando a la primera opción como segunda de ésta. Me comentaron de un tratamiento novedoso que antes no había escuchado. Trata de un químico que va inyectado de frente a la articulación afectada causando que el cartílago se endurezca y el dolor se vea menguado considerablemente. No es tan caro, está accesible al nivel económico que se posee, lo particular está en que se debe viajar al extranjero para podérsela realizar. No es preciso ir hasta USA, inclusive en países de la región está en práctica.

Tengo unas ganas locas de ir a Starbucks.

Hasta el otro lado.

1 comentario:

  1. Por qué serà que me parece exagerado lo que dices sobre la selva de cemento?

    al igual que tú jugue cosas que no debia, pero al verte parece que a ti te ha costado menos esa factura.

    yo en parte envidio tu estado físico, considero que te quejas mucho para lo poco mal que te veo.

    tal vez el hecho que comentas de alejarte de tú yo hemo haya hecho que ahora se te haga un mundo lo que te sucede...no es así.

    bueno amigo, fuerza, los tiempos malos existen y hasta los no hemos lo tienen, y a veces tan mal como a nosotros.

    un abrazo...

    apago la compu...

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