18/7/09

Lima 18 de julio del 2009

Casa del nonno

Una historia a destiempo I

Hacía frío, mucho frío, es Lima, pero para los que no hemos ido muchas veces que digamos a la nieve es... Frío. Todos los reportes del trabajo terminados, nada pendiente por ahí, hora de salir. Multan por los bocinazos, igual se da el concierto arrítmico, si te concentras tu cabeza arma una partitura criolla, composiciones de lado a lado, ritmos y sabores, lo demás depende de tu inteligencia musical. Do, Re, Mi, Fa, ( ), La y Si –se obvia el quinto, temas climáticos-.

Al llegar a la universidad todo está programado para una hora, el timbre nunca falla, cambios de turno, estudiantes corriendo dándose la maratón de su vida por capturar los dos minutos que sobran para llegar a tiempo. El cuerpo posee asimismo su propio reloj, dentro de esta gama relojera orgánica nunca faltan los que se encuentran en un estado de deterioro –mucha comida-, fallas mecánicas –alcohol y químicos diversos-, errores de fábrica –imperfección genética (¡OH!)-, y demás. El compás de mi relojito anda muy bien, trabaja como si fuera uno suizo, cuando en verdad es uno hecho en California con insumos de muchos sitios.

Los labios van desdibujándose, las mejillas de rosadas cambian a rojas manzana, los ojos se ensanchan y lo que queda se ajusta para que lo que aún no se ve, pero se sabe que está, no salga disparado y te haga ver más caderón. En ese tira y afloja uno se pregunta qué tan lejos la disposición sanitaria se ubica. La alarma del californian watch es imparable, la condenada suena y suena, siempre a la misma hora -6:15 pm.- por diferentes canales. Hay que ser puntuales caramba.

En la universidad son muy considerados, en cada piso de los salones y talleres hay un baño para personas discapacitadas o enormemente culonas –que a largo plazo vendrían a terminar también lisiados, dependiendo el uso por supuesto-, son espaciosos, casi el triple que el resto de los baños. Al costado del inodoro se asoma una baranda metálica donde uno puede apoyarse a la hora de reposar las nalgas sobre el tazón.

Hasta el otro lado.

2 comentarios:

  1. Esta entrada es una oda a la ineludible misión de desechar residuos orgánicos. No es gráfica, pero es muy ingeniosa.
    Bravo, Jorge!

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  2. mmmmm bueno antes puse, "me gusta como escribes" realmente me parece que para este, no estabas inspirado o mas bien, que clase de inspiracion habras tenido... decepcionante

    solo un amigo anonimo

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