8/9/09

Lima 08 de setiembre del 2009


En la consultora de la universidad

El saludo de la polilla.

Pasada la media noche, las piernas debajo del cubrecama, tres almohadas cumplen con soportar el peso de la cabeza, esa cabeza donde los sueños duermen de día, pero despiertan de noche cuando uno realmente se desconecta.

La luz del televisor, el rostro frente a la pantalla, las lámparas apagadas, con las bombillas recalentadas por haber sido usadas como compañía a la lectura de un libro que se inicio desde antes de la página uno. El sopor de la noche hacía más cuadrada la habitación, un cubo que se cerraba a la par de la expansión oscura.

Pero… El escozor del vientre iba a gran escala, la cañería interna se agitaba con temblores que se convertían progresivamente en un terremoto. Las ventanas se libraban del vapor originario del cansancio de la jornada. Entonces las piernas fuera del cubrecama, las sábanas que se deslizaban develando el pantalón de cuadrados, los colores de William Wallace, el escocés torturado por los británicos de antaño, allá por el siglo XIV.

Cerca al umbral de la puerta, se abre a mitad, él sale y ella entra. Tiene por urgencia orgánica la poca disposición a la atención, una vejiga vejada no resiste el cañaveral. No cierra el rectángulo, pues ella, batiendo sus alitas a mil velocidades, se queda sobre el mismo lugar indecisa. Retoma la valentía, cruza el horizonte de la habitación y queda atrapada. Puesto que almas no develadas empujaron, desde el otro lado, la figura geométrica de roble.

Al volver de ocuparse descubre el colchón, sin ganas de taparse de vuelta, por la agitación que le trajo el acto de jalar la cadena del inodoro, elige quedarse a la intemperie. Se sofoca, deja expuesto los talones y fija su mirada al techo donde blanco todo queda.

En la sinfonía del acto la polilla emprende vuelo desde el clóset y se posa sobre la nariz. Fulgura la punta de las patitas, extasiado el de mayor masa, percibe –en forma de susurro foráneo- la frase siguiente:

“If you look through my eyes maybe you will find another chance to be like you want. The picture is on the wall and you can’t figure out what it is, unless you change your mind. Without my wings I’m able to fly. Are you?”

Hasta el otro lado.

2 comentarios:

  1. sé que llegará el momento en que tú y yo volaremos en algún lugar juntos; y tengo claro que no será solo en mis sueños.........

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