25/11/09

Lima 24 de noviembre del 2009

Aeropuerto de República de Panamá


Las expectativas fueron arrancadas de un solo golpe, el aeropuerto de uno de los países más desarrollados de América Latina es, pues, minúsculo. Los panameños tienen un grado de similitud con los ecuatorianos, claro con la estatura como diferencia y la pinta como emblema. Las mujeres son más de lo mismo –con algunas excepciones-, de bembas prominentes y pestañas alisadas hacia el techo donde descansa la bombilla que ilumina al señor de enfrente, quien cree que lo dibujo por las miraditas que le robo. Su blanco pelo camufla años de años.

No ha pasado mucho tiempo desde que llegué de Lima, hace una hora aproximadamente. Tengo unas ganas de tomarme un cafecito, esos como los que pido en Starbucks, y lo único que atisbo son solo Duties Frees y baños repletos. ¡Dios! Los baños tienen colas, ahí la gente espera largos minutos para poder entrar y hacer sus necesidades. Ni si quiera en los estadios limeños –no con la misma limpieza- se ve tal caravana humana, desesperada por disparar el cañón o liberar el tubo de escape.

Con que al fin llegó el día en que podré definir mi futuro. Esta semana, partiendo del viernes, ha sido cargada. La problemática radica en esperar mucho de una persona o de creer que es capaz de hacer lo mismo que tú. Para no caerte de nalgas al piso, la recomendación va por no procesar tanto las cosas y enfocarse más en los proyectos propios. Como agravante, esta actitud se ve inalcanzable cuando no se trata de un amigo.

Si se habla de amigos, ellos me llamaron, me escribieron, fueron a mi casa, me dejaron comments en el Facebook. Mostraban ese apoyo que yo necesito, ese: “mi hermano, estoy contigo”. Las amigas y amigos que aparecen en el momento preciso que –en algunas oportunidades- se esfuerzan por encontrarte, a pesar de mantenerte alejado. Que no sé cómo consiguen tu número, te llaman y te mandan besos y abrazos, que aparecen de sorpresa en el aeropuerto. Gente que actúa como habla y no lo opuesto.

Estaré llegando a Los Ángeles alrededor de las 11:00 pm, la amiga de mi mamá me estará esperando, ya mañana comenzaré a hacer las reuniones y papeleos para los que voy. Desde 1997 que no viajo al estado en el que nací. California me espera.

Más de un mes sin escribir.

Olvidarse de uno es un error o un horror dependiendo el caso.

Hasta el otro lado.

2 comentarios:

  1. feliz cumpleaños-- se te xtraña!

    ResponderEliminar
  2. Recuerdo la vez que estuve en el aeropuerto de Panamá.. no pasa nada.. el de Perú es mil veces mejor, pero bueno es un país muy interesante, aunque como ciudad es muy parecido a Lima, claro que hace un calor de los mil demonios...

    ResponderEliminar