25/5/09

Lima 25 de mayo del 2009

Casa del nonno

Si te quedas en silencio, notarás que algo se escucha. Un plano de sonido inofensivo y desconocido. Hay veces en que lo inocuo deja de cumplirse, un respingo de ausencia despierta el miedo: quedarte solo contigo mismo. Es la batalla más antigua de la historia humana, es la cubrecama mal lavada, que con su polvo, hace estornudar repetidas veces, sin pañuelo que lo disuada, mejor es prender la TV o hacerse el soñador dormido –hay los despiertos, espécimen en riesgo de desparecer-.

Con el tiempo lo incomodo se torna costumbre sino queda de otra, el taller de relaciones públicas ha convencido a mi bloqueo voluntario, que de algo sirve, es una buena vitamina para la carencia del sentido común. Me sumerge en la melancolía haber sido testigo del nivel colegial de gente universitaria a la hora de exponer. Rezagos escolares, falditas a cuadros medias levantadas, las papitas fritas por las mañanas húmedas de recreo miraflorino. Da pena si los mandamos de vuelta. Ya no entrarían en las carpetas educativas secundarias. Son otro nivel, un escalón picado, muchas polillas yacen dentro con huevecillos incluidos.

Este sábado me enteré de que la salida para la deficiente administración de medicina por parte del hospital donde me trato se transformaría ahora en entrada completando así un círculo. Un hámster corriendo lastimado intentando alcanzar el otro lado, dos ratones de laboratorio ocupan la misma jaula, lo detienen de ambas patas, ya no avanza a la misma velocidad, se fatiga… Cae y no se rinde. ¿Testarudo? No, constante.

Ya la semana siguiente es junio, se aproximan las respuestas.

Estoy contento en mi nuevo trabajo, la gente es cordial, hace que te sientas rápido como en familia. Tratan de maquillar las jerarquías, no te diferencian, no te dejan atrás. Muy bueno eso. Estoy acumulando una gama de conocimientos al ritmo de una canción ochentera: un intro estilizado y seguro, un cuerpo de letras feeling con los ricos punteos de un solo, y un desenlace potente que te hace pulsar el botón de siguiente. Track 02.

Casi la 01:00 am, hay que trabajar más tarde, quiero un café, si lo hago no duermo. ¡Rayos! Desespero. ¿Sino duermo, muero? Mejor para después. Cierro la laptop.

Hasta el otro lado.

17/5/09

Lima 17 de mayo del 2009

Casa del nonno

Con cama nueva mi espalda dejó de reposar sobre terreno baldío, buen tiempo tuvo que pasar para gozar las bienaventuradas comodidades de un colchón ortopédico. Ha sido propicio el momento de la compra, mañana comienzo en mi nuevo trabajo (la central de medios más pequeña), el horario de entrada es a las 9:00 am. Estos tres meses de desempleo obligatorio me quitaron la costumbre de conectar actividades ininterrumpidamente, volveré a administrar mis tiempos. Es sabido que los inicios traen alegrías, me encuentro emocionado, está experiencia será armónica para definir mi lado profesional.

El fin de semana estuvo espectacular, lo pasé con gente que me hace sentir dentro de una pequeña esfera, compleja, dinámica y misteriosa. Esta epifanía a los eventos no probabilísticos me dan un respiro de lo común de la vida, un hálito al desayuno, almuerzo y comida. Al ir y venir. Al pensar y fantasear.

Mamá se irá de viaje mañana por toda una semana, me inquieta no saber quién podrá recoger la medicina para mi hemofilia todos los jueves. Con el trabajo no tendré tiempo de hacerlo. Papá lo haría con gusto; la chamba lo aprieta. Como siempre, ando buscando una ruta que me lleve al cuidado de mi salud y a la paz mental. Veremos qué pasa.

Extraño en demasía al grupo del taller de publicidad, los nuevos integrantes del taller de relaciones públicas, todavía no adquieren el hábito de comunicación fluida. Tenemos horas de horas para hacer los trabajos que nos dejan, la falla surge por confiar datos vitales a una persona que tiene otras prioridades. Ausentarse sin intención, crasa desventajilla.

Se sigue en la espera del mes decisivo –junio-. Esta semana pude hablar con gente de hemofilia B mayor que yo, con recorrido, logros y problemas. Depurando las largas conversaciones me he dado cuenta de que sí se puede, hay cosas por hacer, la cuestión es actuar anticipadamente. Poco a poco se consiguen las pistas del porvenir.

No tengo sueño, podría quedarme más horas leyendo, escuchando y escribiendo. Es así que escrutar el panorama de mis interiores llenará el espacio en blanco por el que deambulo taciturno. Un cigarrillo cerraría la noche con broche de cáncer, los antojitos mortales de la vida. Curtido desde pequeño, siempre es recomendable una que otra escapadita cautelosa.

Hasta el otro lado.

12/5/09

Lima 12 de mayo del 2009

Cafetería de la universidad

El sábado pasado me dedique –aproximadamente por la tarde- a contarle a la familia paterna todo lo referente a el estado de mi tobillo, como también las rutas que existen y la duda que se tiene dado el desconocimiento momentáneo. La acogida fue mayor de la que se esperaba, vítores alentadores, buenas vibras, los mejores deseos y la voluntad escondida de querer ayudar más adelante si es que se les necesita. Lindo e inesperado.

Esta semana rendí la segunda prueba en una central de medios a la que estoy postulando, el día anterior al discurso familiar, fui sorprendido en la universidad por el profesor de esta materia, el cual me contacto con una persona que trabaja actualmente en otra empresa dedicada al rubro. Hoy acudí para la entrevista, la gente es seria, con gran compromiso sobre sus responsabilidades. Lo que destaco de la segunda radica en que están dispuestos a entablar un proceso de capacitación que permita al practicante desarrollarse profesionalmente junto al asesoramiento y mirada de expertos en el tema.

Aún me hallo en la dulcera espera, no son nueve meses, a pesar de ello, desespera un tantito. En lo personal prefiero que sea en la de hace unas horas, porque veo futuro, percibo ganas de impulso hacia un horizonte sólido en cuanto a la competitividad.

Todo esto deja una ligera duda: ¿Cómo trabajar si se está mal de salud? Pues la respuesta a ello no es tan ligera como la pregunta. La idea es ir practicando hasta tener una respuesta definitiva del paso que se tomará. Una vez se tenga esa luz, se procederá a viajar o someterse a un tratamiento u operación dentro del país. Mientras tanto, consideró que se están llevando bien las cosas. No es óptimo dejar de aprovechar el tiempo en fortalecer tus capacidades. Siempre luchar y querer más; no conformarse.

Del lado del factor, no me inyecto desde el miércoles pasado. Me he estado cuidando mucho para no forzarlo. Lo que me fastidia es tener que salirme de uno de estos dos posibles trabajos para mejorar mi tobillo, me gustaría ya quedarme, esforzarme y crecer. En fin es lo que se debe hacer.

Mi viejo se ha puesto las pilas, está buscando contactos para compartir experiencias. Esas mismas pilas las he usado para juntarme más con personas de la Asociación de Hemofilia. El sábado familiar terminó con tufo emanado por el linaje, con veneración a la bebida.

Hasta el otro lado.

8/5/09

Lima 08 de mayo del 2009

Starbucks Larco Miraflores

Después de tiempo que vengo a tomarme un rico café al agujero negro limeño. Starbucks tiene una magia única, su gente, el ambiente, etc… Que no se encuentra en cualquier lado, te da ganas de hasta traer tu sleeping bag y reposar hasta el amanecer frente a tu laptop o un buen libro. Siento que las preocupaciones se quedan fuera de la entrada, sin ningún esfuerzo de mi lado. Un espíritu bohemio domina mi ser, se amortigua con la salud, aún así, no se detiene y sigue volando por encima de mi cabeza, motivando mis pasos.

Hoy volveré a la universidad, luego de haber faltado tres días por el problema del tobillo. Ayer pude conversar con algunos amigos del taller de relaciones públicas, ha habido ciertos avances, algunos desertores y pocos trabajos considerables. Ahora temprano cumplí con mandarles un mail ofreciendo mi ayuda, es evidente que mi apoyo ha sido escaso –por no decir ninguno- en mi ausencia. Se me está volviendo costumbre, esto de divagar en mis temas y perderme con mi vínculo externo. Albur mental.

Estuve investigando sobre tratamientos no tan extremos para la dolencia del tobillo derecho que tengo, encontré más información sobre la alternativa planteada por algunos amigos y profesionales del linaje: la radiosinovectomia. El lugar donde me haría el tratamiento sería en Arizona donde mi tía y su familia viven desde hace años. “La tía Lili” quedó en tocar el tema con su esposo –“el tío Jorge”- ya que es una situación compleja que requiere de paciencia y constancia. Siendo sinceros eso de incomodar a otros está en mis top 10 de cosas que no se debe hacer, pero evaluando no tengo muchas opciones que digamos. Lo que faltaría para que esto se pueda volver realidad parte de la respuesta de mi tía y el veredicto final del traumatólogo junto al de mi doctora.

El tratamiento me ha llenado de una acogedora esperanza que guardo con recelo, esto de creer se siente tan bien. En los últimos años mi manera escéptica de ver el mundo, me ha vuelto un as del pragmatismo, perderme en este campo claro y sin piso concreto hace que mis pies no prueben el suelo de otra tierra. Uno se va enmarcando en un cuadro parcial, consumiendo exclusivamente lo que la realidad provee, y dejando el postre divino en el refrigerador del NO.

Llevo casi tres horas dentro del local, es tiempo de volver a casa y almorzar.

Hasta el otro lado.

6/5/09

Lima 06 de mayo del 2009

Casa del nonno

Las cosas andan medias revueltas. El hospital me viene dando factores (de diferentes laboratorios, pero medicina al fin), mi pie sigue haciéndome faltar a mis clases, y la universidad perdió lo interesante de publicidad volviéndose solo para el lado de relaciones públicas, que sinceramente un sujeto con sentido común puede hacer el trabajo de lejos. El anterior taller exigía un nivel de conocimientos, como de intuición, utilizabas realmente tu talento y capacidad de análisis, en cambio, ahora, todo se enfrasca en purita abstinencia cerebral.

Durante toda mi infancia me mantuve lejos de otros pacientes hemofílicos, sin alguna razón en particular, alejándome tontamente de una realidad a la que yo pertenezco, siendo esquivo perdí experiencias que me pudieron haber ayudado en esas noches de dolor por los sangrados.

Siempre intenté practicar las actividades de mis amigos no hemofílicos, eso tuvo como resultado un listín de complicaciones, las cuales las hubiese evitado –en su mayoría- con eventos menos riesgosos. El trompo, las canicas, el fútbol, la bicicleta, mata gente, las carreras, etc. Eran una constante, la patología de la niñez: jugar o ser jugado. Si te comportabas desigual, sería el trato que recibirías. Una selva de cemento, donde, en vez de animales feroces y peligrosos, corrían niños con inocencia desviada hacia la incomprensión.

El día de ayer continué con mi investigación de alternativas para mi pie de Aquiles –es más que el talón- y hallé dos medidas que a amigos hemofílicos les pareció exagerada y a la doctora, que me trata desde hace años, súper extremista. La primera, consistía en fijarme el tobillo para que no haya más dolor, comprometiendo negativamente a las demás articulaciones por el esfuerzo; y la segunda, hablaba de una prótesis que eliminaba el sufrimiento paulatinamente alrededor de cinco a diez años en promedio, dejando a la primera opción como segunda de ésta. Me comentaron de un tratamiento novedoso que antes no había escuchado. Trata de un químico que va inyectado de frente a la articulación afectada causando que el cartílago se endurezca y el dolor se vea menguado considerablemente. No es tan caro, está accesible al nivel económico que se posee, lo particular está en que se debe viajar al extranjero para podérsela realizar. No es preciso ir hasta USA, inclusive en países de la región está en práctica.

Tengo unas ganas locas de ir a Starbucks.

Hasta el otro lado.