28/6/09

Lima 28 de junio del 2009

Casa del nonno

Son solo tres colores: rojo, ámbar y verde. Varios universitarios desesperados por cruzar e infligiendo la normativa de cada matiz. Rojo, ámbar y verde, si lo hubiesen respetado esos que ahora dejaron a niños sin comer, a sus parejas llorando en sus pies. Rojo, ámbar y verde. Para, cuidado y avanza. En otros países –sin dar ejemplos- los pequeños ya relacionan las claves, se cuidan con un encanto natural que no fuerza a hacerlos más maduros o inteligentes. Es sentido común reforzado con la imagen del grande, con la autoridad no autoritaria de los ciudadanos que manejan la ciudad.

Los cuatro meses del noveno ciclo terminaron con un mal sabor de boca, se pudo haber aprendido más, los que huyen del conformismo quieren más, se exigen tanto a ellos mismos que evolucionan en unos justicieros con tirria a la enseñanza de poca monta. Estos 120 días me consolidaron mis preferencias, la publicidad es fascinante, rebuscar al medio de alambres enmarañados a la creatividad en tantos aspectos. Pues no es cuestión de parafernalia, mucho menos de dislates con bases de subterfugio. Una vez que armas una forma con los alambres que estaban enmarañados das una pista a la creación. Hay las que son por gusto y las que poseen como columna vertebral a la rentabilidad de los clientes. Las dos son absolutamente válidas, la combinación vendría hacer lo utópico en un 50%, la otra mitad se convierten en parte de la historia.

Al terminar el ciclo buena porción de la promoción se reunió para celebrar el momento, verse por última vez con algunos parceiros –en alusión a mi portugués- . Se tomó, se bailó y se disfrutó ascendentemente. Los serios mutados a bromistas, los borrachines más borrachines y los divertidos medios congelados. Jajaja… Cómo el alcohol afecta a cada uno de nosotros, las reacciones repentinas, las carcajadas soslayadas o capturadas y olvidadas. Toda esta diversión me llevó a pagarla regularmente caro. El fin de semana los pies no me torturaron de dolor, sin embargo, me tuve que poner mi factor y una que otra pastillita para cortar cualquier eventual sangrado. Valió la pena disfrutar el viernes y guardarme el fin de semana, de aquí ya me cuidaré más las salidas, porque cada vez que fuerzo mis tobillos es un daño irreversible.

La esperanza de querer salir de los truenos y la lluvia ácida, de querer correr y sentir la brisa de cada amanecer. De reírme mientras camino, de llorar mientras estoy parado. Ver el verdor de las hojas, extrapolar a las nubes y posarlas como blancas alfombras. Contextualizar en una banca de un parque, las menciones interiores. Pisar la arena caliente y darme prisa a la frialdad del mar contiguo. A seguir a los rayos del sol, no a esos que atraviesan las ventanas, quiero estar al talón de las ráfagas solares amplias, esas pues, esas que dan vida a la vida. Al paseo por el malecón con un cigarrillo entre los dedos. A todo ello le llamo “Hasta el otro lado”; no contiene ningún carácter oscuro o con hedor a muerte. Es querer seguir queriendo. A no estar en la cama viendo a los rayos solares solo por la ventana. Es querer vivir como uno quiere.

Rojo, ámbar y verde. Para, cuidado y avanza.

Hasta el otro lado.

13/6/09

Lima 13 de junio del 2009

Starbucks Begonias

Una vainilla latte, sin azúcar, ni Internet… Igual: encabronado. Me encantaría poder escribir más frecuentemente, el trabajo y la universidad ocupan la mayor parte de mi tiempo –por no decir todo- y las saliditas nocturnas me cuestan mucho remplazarlas por escribir. Es una fuente de desfogue natural manipulado por los efectos del goce. De los vicios naturales, del perfume que aún no consigo, de las chalinas que compré y de la cuales no me arrepiento.

La operación que me tengo que hacer se llama Artroscopia, para los no entendidos, es una intervención a una articulación –en mi caso el tobillo derecho- dañada por un desgaste de los huesos que la componen. Se caracteriza por no aplicar una incisión profunda a la zona donde se va a operar. Se ingresa por los lados con una cámara y un instrumento que realiza la regulación de las imperfecciones óseas que se hallen.

He conversado con varias personas y amigos, el 90% de ellos me recomiendan ir a EE.UU. a realizarme la intervención por el tema de poca medicina en el Perú. Muy aparte de esto, es realmente angustiante buscar a una persona cada vez que debo ir a recoger factor, no siempre se tiene buenos amigos que desinteresadamente te dan un hombro para ayudarte, confirmando su cariño, estableciendo una ruta de pasajes claros donde varias manos impiden que te caigas y si a pesar de ello lo haces, pues te vuelven de pie nuevamente.

La vida es como una planta, necesita de unas raíces fuertes para crecer y dar algún fruto. Al momento de tomar decisiones la concentración debe alcanzar un nivel de excelencia tal que las raíces te mantengan estable y te preparen para enfrentar los vientos más violentos que la tempestad del fracaso traiga consigo y su inmortal recorrer.

Tomaré como indicadores las opiniones recolectadas en mis entrevistas a profundidad informales, resistiré hasta fin de año cuidándome insistentemente, lucharé contra el daño articular que aparezca en estos meses. Una vez operado ya veré qué hacer para obtener lo demás que necesito y que el Perú no me ofrece. Mis padres me hicieron participes de la cultura peruana, nunca imagine que dejaría el ambiente con el que crecí por circunstancias externas a mi planeamiento de vida. Jamás lo hubiese pronosticado.

Hasta el otro lado.
En voz:

5/6/09

Lima 04 de junio del 2009

En el trabajo

Llegó el gran día. Al parecer las cosas andan calmadas en el trabajo, muchos de mis compañeros han entrado en reunión desde temprano. Después de almuerzo tendré que ir al hospital para que me confirmen –luego de esperar medio año prácticamente- si es que me tengo que operar lo más rápido posible o si es que lo puedo posponer por mis clases. Estos últimos días los tobillos me han estado molestando, ya no es uno ahora son los dos, aunque en diferentes grados claro. En el 2009 he tomado la costumbre de colocar en un calendario las fechas en las que me he puesto factor.

Cuando me disponía a cambiar la página de mayo a junio me di cuenta lo mucho que ha incrementado la frecuencia de uso. Cifras que en toda mi vida jamás pensé alcanzar. Recordar que no hace mucho todavía corría sin ningún dolor. Tiempos aquellos. Describir lo que siento, no me ayudará a disminuir el dolor, solo colabora profundamente a entenderlo y vivir con el mismo.

Al despertar, el fuego de sufrimiento coge una fuerza increíble que toma camino desde el talón hasta lo inimaginable del cuerpo, sensaciones mixtas como: “Qué rayos, quiero trabajar. Si no aguanto, no lograré nada. Párate es un día más.” Son constantes en su transcurso. Y no queda ahí, sigue… Llego al trabajo, me siento, continúa el dolor, tengo ganas de ir al baño me paro y duele. Son las 5:00 pm tengo que ir a la universidad me vuelve a doler. Terminan mis clases llego a casa como a las 11:00 pm, ya ni si quiera reconozco lo que veo o pueda sentir. Cantidades grandes de dolor hacen –experiencia habla- que converges con otros mundos donde capaz hay otros como tú o donde quizá hay imágenes en cuyos retratos apareces volando. Sin quejas, sin pies.

La gente está llegando al igual que el trabajo.

Hasta al otro lado.

En voz:
http://www.goear.com/listen/5b33b9e/Lima-04-de-junio-del-2009-Jorge-Milla-de-Leon