17/12/10

Lima 17 de diciembre del 2010

At KC
Se acerca el viaje a Nueva Zelanda (NZ), la reunión de cierre que tendré con SURO será el 18 de marzo en Auckland y aún tengo nada hecho. A decir verdad, le doy demasiadas vueltas al asunto, pero hago poco para avanzar algo. Mandando mails, preguntando y mostrando los dientes a modo de sonrisa para quedar bien frente a los bolsillos vacíos. Mi anterior presentación en San Francisco no me fue tan bien como yo esperaba. Los demás participantes –como lo escribí en Veneración en su momento- estaban mucho más relacionados con el tema de la Hemofilia que yo y esto tuvo como desencadenante un bloqueo de mi respuesta en la lengua extranjera, la cual estudié y terminé, pero… Bueno.
Lo que teníamos pensado –el actual presidente y yo- era lanzar la imagen de la Asociación de Hemofilia del Perú, darle una cara que pueda verse sujetada en un cuerpo sólido y que no se quede al flote, deambulando por los corredores de alguna municipalidad. Lamentablemente, por agendas apretadas, como por no darnos el momento, se fue dejando en pausa. Estando al borde de que se acabe el año, veo casi improbable que este proyecto pueda nacer, al menos no antes de marzo.

Entonces, surge la urgente necesidad de hacer alguna cosa impactante en el lapso de dos meses. Ya mismo. Quedamos en reunirnos este lunes para una vez por todas plasmar el esquema de lo que se requiere para la Asociación y pues, yo enfocarlo en NZ. Ahora justo ese día es la cena navideña del Área Comercial de la empresa en la que trabajo. Así que tendré que patearlo y de ahí es martes, miércoles… 18 de marzo.
Yendo a otros asuntos, estoy evaluando la posibilidad de meterme a estudiar un inglés resumen, es decir, tocar casi todos los puntos de la lengua, pero en periodo corto. Mi primera opción es la Universidad del Pacífico, me queda bien cerca a mi casa y es uno de los mejores lugares. La segunda es aquí mismo en KC a través de un programa interno de la compañía. Mi decisión será tomada básicamente en precio.
El dolor de espalda que tenía se ha reducido bastante gracias a la ayuda de un peluche que soporta parte de mis posaderas y espalda baja, rellena el hueco entre mi cuerpo y la silla roja. Descubrí la fórmula luego de un mes de sufrimiento lumbar. Creo que el peluchito se volverá parte de mi cuerpo eventualmente.
Me siento sumamente cansado, quiero irme temprano del trabajo y poder descansar, dormir y que nadie, absolutamente nadie me moleste. Estar acostado sobre la almohada ortopédica y callar todos los ruidos de la calle, sin alterar la abertura de la ventana.
Ya quiero que sea jueves. Me toca cita.
Hasta el otro lado.

14/12/10

Lima 14 de diciembre del 2010

At KC

Las descargas son buenísimas, botar todo sin tener remedio de qué salga. Llevo dos meses sin escribir, más bien, observando, escuchando, guardado todo de todo. De hecho han pasado situaciones muy fuertes como el vuelco predecible que tuvo mi relación –gran tiempo que no hablo del vínculo-; desacuerdos interiores; Sylvia, mi psicóloga; cosas que me prometí que no volvería hacer y que al final repetí; entre tanto. ¡Caramba! Son dos meses… Acontece demasiado. ¿No?
Bueno en octubre Pilar me terminó, tuvo el coraje de enfrentar algo que ya venía pasando y que nadie se atrevía a sacarlo a luz y ella lo hizo, sí ella. Básicamente, las razones fueron faltas de confianza y esperanzas medias vacías. Esa noche y la semana que con ella trajo las 00:00 am, transcurrieron con contorsiones de estómago, cruces neurológicos, entre otros. Pero, el pasar del tiempo también trajo la calma relativa, la aceptación y sobre todo la claridad de que no había culpables, de hecho sí situaciones en las que ambos fallamos, sin malas intenciones, pero no culpas. Son situaciones las que te programan cual fantasma a hacer o dejar de hacer cosas. ¿Por qué la responsabilidad debe recaer en uno que nunca tuvo la intención de lastimar? Es por ello, que ninguno termino siendo el malvado, dado que nunca lo hubo. Solo situaciones.

Luego de esa semana de silencio nos juntamos nuevamente y volvimos a la relación, de hecho que hay cosas que cada uno debe mejorar por uno mismo. Y la idea es pues, pasar calidad de tiempo, no discusiones, disfrutar la compañía del otro, sin esperanzas vacías y con confianza de poder hablar sobre lo que uno piensa libremente, sin presiones. En este segundo punto, todavía se está, a paso lento, se va superando, lento… Hay que creer. Sin cuestionarse, es difícil, sin embargo.

El pasado 30 de noviembre fue mi cumpleaños hubieron dos momentos muy alejados emocionalmente, pero bien unidos en cuanto a motivo: cumplía 23 años. El lunes 29 la nostalgia me invadía se venían las “doce” abridora, pero volteaba y todo seguía como los años pasados: cero celebraciones, y la fiel soledad acariciándome los párpados. En un desesperado encuentro conmigo mismo, tuve la idea de llamar a Sylvia y contarle lo que me estaba pasando, que qué podía hacer, ella me respondió que enfoque mi atención en lo que venía, porque aquella noche igual ya había terminado. Bueno llegó el día siguiente y las cosas mudaron para mejor, Pilar y el trabajo me hicieron sentir que había algo distinto. En la oficina llovían los saludos y por la noche Pili me esperaba con un regalo, una torta –me dijo que todo cumpleañero debía tener una- y la cena. Fue una noche mágica e irrepetible para mí. Ese día me dejó totalmente boca abierto y me confirmo que cada uno tiene su forma de amar y que si estás con alguien lo que menos debes hacer es cuestionarte cada letra de la gran palabra “r-e-l-a-c-i-ó-n”.
Varios días que me duele la espalda.
Ando preocupado por el albur de lo que se viene. Términos específicos.
Hasta el otro lado.

19/10/10

Lima 19 de octubre 2010

At KC

Tiempo que no me dedicaba a si quiera leer un poco de poesía, bueno, no exactamente leerla, sino, más bien, verla. Hay una entrevista buenísima que le hacen al peruano Jorge Eielson, donde inicia él su bateria de respuestas ocultando la cara detrás de una máscara muy azul con pequeños destellos de luz por todos lados. Al sacársela responde que se siente más dentro que fuera, es decir, más máscara que poeta.

Al escucharlo, no me imaginé que fuese tan inteligente y tan gay. Esto no significa que los homosexuales no sean capaces, pero sí que su ternura englobó más que su escritura. Es cuestión de gustos, uno puede ser bien hombre -no estoy seguro si es que alguien lo es- y ser un mujeriego que engaña a su familia, que mientras la esposa lo espera en casa con una sonrisa, paga por ver sonreír a otras. O uno puede ser súper queer y posicionarse como la persona más fiel, considerada y amable del mundo. Obviamente, que todo se mezcla en el mercado del amor, no hay ángeles, ni demonios, aunque tampoco se puede ser tan corto de mente y no ver todas las aristas de esta nuestra realidad.

El trabajo va bien, hace unas semanas fui a una charla de "Posicionando tu marca en Internet", inclusive hice apuntes que quería compartir en Veneración, creo que la pereza me ha estado dando muchos besos ricos y no he dejado de pasarle la lengua. Aún así el beso confunde y en esa confunsión puedo aprochechar para pasar el escrito en limpio, en soporte digital.

La anterior semana la pasé durísimo, el tobillo por casi me hace faltar al trabajo, pude ganarle la batalla, sin embargo, cada vez se me hace más difícil, siento que se fortalece, que sus músculos se vuelven roca y están al tanto para meterme un puñetazo y mandarme de una a la lona. Me puse no sé cuántas unidades de factor junto a no sé cuántas Arcoxias (pastilla desinflamatoria). Cada vez voy agregando mayor potencia a los medicamentos, lo que refleja que ya no me están ayudando tanto como solían frente al problema del tobillo que es básicamente el único que perdura.

Me ha dado unas ganas increíbles de meterme al mar, de sentir que me limpia todo el cuerpo, que me libera la mente, que el frío me congela y hiela la piel, sentir que me quema, que va a explotar en cualquier segundo. Que mis brazos y piernas vibren al compás de los escalofríos. Atisbar el horizonte llano, cómo se perfila la línea del gran globo azul. Volvemos al azul, quizá también requiera de una máscara con pequeños destellos de luz. Imaginarme semidesnudo frente al océano con una máscara del mismo color, me ayudaría a volverme más mar. Y a estar más ahí que aquí.

La sal y los recuerdos.

Hasta el otro lado

30/9/10

San Francisco 27 de setiembre del 2010

At the Sir Francis Drake Hotel
Del 24 al 28


Las calles son interminables, colinas que se abren paso por la inmensidad de la ciudad. Un tranvía parte en dos a la avenida, con el calor seco que calienta, pero no hace sudar. El cielo es despejado, poco visible, solo lo puedes ver por partecitas. Esto se debe a la cantidad de edificios alargados que escoltan las veredas y las convierten en un lugar de puro cemento, donde la naturaleza tiene que pedir permiso para hacerse notar.

Este viaje nuevamente estuvo relacionado a la Hemofilia, volví a California para ser parte de un congreso mundial en búsqueda de formar líderes en las diversas comunidades del globo. Duró cuatro días, con previa escala en Houston. Es muy difícil encontrar un vuelo directo desde Lima, o al menos no conozco uno.

Al entrar al hotel me quedé impresionado por la majestuosidad de la estructura. Techos muy altos, todo alumbrado por lámparas araña doradas. Una vez de esperar casi tres horas para que mi cuarto esté listo, subí por el ascensor hasta el piso 17 que era donde mi descanso esperaba. No resistí y lo primero que atiné hacer fue pegarme un buen baño de agua caliente. Un viaje de casi 12 horas había logrado que mi camisa se adhiera al pellejo. Al salir mojado y con una toalla que me cubría, me di el encontrón con el que sería mi roommate -un chico hemofílico de Nueva Zelanda-. Buena gente, aunque con un caminar que denotaba cierto desvío.

Por la noche, nos reunieron con una cena en un restaurante típico ubicado en el muelle. Tiene mucha madera y mucho olor a pan. Sinceramente, luego de vivir en Perú, puedo afirmar que en cuanto a comida no hay comparación. Con la excepción de las hamburguesas de IN-N-OUT claro. Hay tres mesas de siete cada una, en total somos 21 hemofílicos convocados para comer, sangrar y compartir experiencias gracias al financiamiento del laboratorio Bayern.

El sábado y el domingo serían días muy fuertes. El primero, todos nos teníamos que presentar a través de una historia de nuestro país. Casi todos eran miembros activos de las asociaciones de sus localidades, por lo que mi presentación fue más en base a la improvisación que otra cosa. Esta vez -a diferencia de la costumbre- no fui muy hablador, ni impresioné al público. Esta vez solo me dediqué a escuchar atentamente para aprender un poco más de la Hemofilia y por ende de mí; el segundo, las dinámicas grupales tomaron su posición, nos juntaban, e implementaban situaciones para que uno demuestre la habilidad de plan de acción que podía tener. En esta parte me fue algo mejor, tampoco brillé.

Ya el lunes fuimos al laboratorio de Bayern para ser testigos de cómo se prepara el factor, de cómo es el proceso. Fue una experiencia alucinante, pude constatar el porqué del precio tan elevado. Hubo también una ronda de preguntas con los directivos del laboratorio. Todo estratégico, obviamente. Nosotros sus consumidores siendo sometidos a la fidelización de consumo por parte del área de marketing de la compañía. De todos modos impresionante.

Lo que he aprendido de este viaje y lo que mejoraré para marzo en la reunión de Nueva Zelanda, es que tengo que mejorar ya mis skills en inglés -no tanto desde el flanco gramático, sino hablado-. Mientras que mi grado de vinculación con la asociación de mi país debe ser mucho mayor. Porque, a largo plazo que tenga o no medicina dependerá de esos líderes que tengan una voz para pedirla.

Hasta el otro lado.

13/9/10

Lima 13 de setiembre del 2010

En KC

Considero que estas tres últimas semanas han sido sumamente agitadas en cuanto a noticias. El hecho de haber salido MEC -un trabajo en el que puede crecer y desarrollarme gracias a la confianza de mis superiores como mi esfuerzo personal-. Y ahora estar en una de las empresas más grandes del mundo como lo es Kimberly Clark (KC) me muestra que las cosas, las decisiones y los caminos trazados siguieron una línea correcta a mi plan de vida.
KC es otro mundo. Sigo en la etapa de acostumbrarme a una realidad, la cual no conozco mucho. Cómo desenvolverte es complicado cuando el círculo es de otro color, un color amigable, aunque igual ajeno. Es solo factor tiempo y mucho mucho esfuerzo. Sé que conseguiré sacar lo mejor de aquí. Dejando en alto quién verdaderamente soy, sin perder mi esencia por volverme agradable, sin limitar, no cambiando caretas. Siendo único. ¿Saben por qué? Pues, porque lo que tengo lo he conseguido simplemente siendo yo.
A la semana de iniciar en este nuevo empleo me metí al gimnasio que queda en Caminos del Inca. Hace como dos años -o un poco más- que no entrenaba, mi cuerpo había cambiado de tal forma, que por falta de ejercicios las articulaciones ya estaban jodiendo. Con dolores y cierta debilidad.
El 15 de este mes -coño estoy solo a dos días- doy mi sustentación frente al jurado para la obtención de la licenciatura, me he preparado bien, no obstante, es inevitable no sentir el hormigueo clásico dentro del estómago.
Siguiendo con la agenda apretada, el día 24 de setiembre estaré viajando a San Francisco para un programa de liderazgo donde 20 personas con Hemofilia de todo el mundo comparten aspectos culturales de cada uno de sus países. Esta es una gran oportunidad para ampliar mis contactos a nivel internacional, poder enfocar la búsqueda de más apoyo frente a la problemática de la medicina. En Perú -milagrosamente- están entregando medicna para los asegurados, lo que me preocupa es -luego de haber probado mejores productos- la calidad y por consecuencia la efectividad del factor.
Respecto a mi relación hoy cunmplo ya un año y un mes. Las cosas andan igual que siempre.
Los domingos por las noches hace más frío que todos los otros días. Es bueno conseguirse una mantita o un abrazo...
Hasta el otro lado.

9/8/10

Lima 05 de agosto del 2010

Terminado el 09 de agosto (también en MEC)

En MEC

Cusco. Normalmente los colegios van en sus viajes de promoción al “Ombligo del Mundo”. La verdad que mi viaje fue fuera del país, a Venezuela, fue divertido, pero me quedo mil veces con este espacio donde la realidad en la mente de la gente se pone en tela de juicio. La mayoría refiere a la existencia de este lugar al Imperio Inca otros a cuerpos extraterrestres. Lo que haya sido, igual no le quita ni un grado de magnificencia, ni uno.

Me quedé hospedado en un hotel a cinco minutos de la Plaza del Cusco. El ambiente era familiar y seguro. La seguridad no por influencia policial o de cámaras, sino por la presencia de una recepcionista con fortaleza y con espíritu que te decía lo pensaba de una, sin retardantes silábicos. Hablamos de Rosa. Lanzaba consejos y predicciones no siempre acertadas. Por las noches cambiaba de turno por un muchacho sin nombre, bueno, nunca me molesté en preguntárselo tampoco. Siempre usaba una chaqueta con un bordado que silueteaba el nombre de “Víctor”. Así que fue bautizado de tal manera. No emanaba ese mismo espíritu de confianza, pero daba en el clavo cuando se trataba de dar predicciones.

El primer día fue ambientarse. En el hotel me recibieron con un mate de coca, sumamente natural, con las hojas de esta planta flotando. Luego de ello, fui a la habitación y me quedé reposando antes de conocer el centro. Ya con los pulmones menos locos, tomé un taxi que recorrió la Av. Pardo paralela a la Av. El Sol. Al llegar, pude ver la catedral, una pileta al medio, un Bembos y Mc Donalds. Se sabe que el primer día de estadía se come poco o no se come, pues, el hambre pudo más y terminé en el fast food reconocido por sus hamburguesas enanas.

Al día siguiente, tomé el tour de la ciudad, donde pagué poco por el ticket, gracias al carné universitario todo salió a mitad de precio –aún así casi me quedo varado en Cusco por índole presupuestal-. Esa entrada me permitía poder ingresar a varios sitios, de los cuales terminé yendo solo a dos. El tiempo estaba engreído y aún no se solucionada el tema de cómo llegar a Machu Picchu. Tenía que tomar un tren del acertijo e intentar posarme sobre una de las maravillas del mundo.

Como todo era nuevo, era cuestión de indagar bien. Preguntar, ir y nuevamente preguntar una vez que te dabas cuenta que el consejo previo no había sido muy bueno. El auto que me llevaría a Ollanta cobraba S/. 10,00 por persona y demoraba al llegar como una hora y media. El paisaje –como el de casi todo Cusco- es un devorador de minutos. La hora y media parecieron cinco minutos. Entre el olor a mandarina y el rayito de sol por la ventana: llegué.

En Ollanta el esplendor turístico recaía en una pileta seca y niños correteando detrás de una pelota de plástico –miles de bolsas unidas y arrugadas-. En fin, la preocupación central era llegar a la estación de tren, rogar para que me den un pasaje local y arribar lo antes posible para Aguas Calientes, ciudad en la que parten los buses hacia la ciudadela del Inca Dormido.
Machu Picchu es asombroso, de todos los países en que he estado (EE UU, México, Venezuela, Ecuador, Perú y Chile) y en los que solo estuve de pasada (República de Panamá y Colombia) creo que éste está encima de la pirámide jerárquica.

Sus montañas verdes, las nubes blanquísimas que jugueteaban con esas montañas verdes, millones de piedras ubicadas en sitios estratégicos y más piedras que solo cumplían con el rol de serlo. Al leer ciertos escritos de cronistas españoles, descarto la posibilidad de que hayan sido salvajes los pobladores del Imperio Inca. Si bien es cierto, que no conocían la pólvora y que adoraban a otros dioses, no los hace menos.

Su preocupación por la protección ambiental y el uso de ésta, sin perjuicio, es pues, algo inteligente. ¿No? El diferencial armamentista y religioso lo marcó el intercambio cultural que –gracias a su geografía- tuvieron los europeos. Al fin de cuentas no sé qué distancia hay entre adorar a un Cristo castaño y a una piedra en lo alto de una montaña.

Es lo mismo: creer que no estamos solos.
Hasta el otro lado.

3/8/10

Lima 27 de julio del 2010

En MEC
Ahora tengo que usar guantes porque el frío entra a través del algodón, la piel –tejidos- y cala hasta el hueso hincando desesperadamente hasta que te tomas algo caliente y se pasa. Entre las bebidas de esta calaña se tiene, pues, el café –mi favorito-, la manzanilla –cuando ya no hay de otra-, y el plurigrano de Starbucks. Si se compara el primero con el tercero se puede connotar que en verdad el insumo es el mismo, pero la experiencia sí que es otra. No lo digo por el sillón, tampoco el WI-FI, sino por el hecho de saber que hiciste de gran payaso. Del Payaso Sonrisas –ver Toy Story 3-. Sonríe mucho, alza la nariz, que el logo se vea bien, tomate lo que puedes preparar en casa, sin gastar adicionalmente, y cuando te encuentres con alguien por el camino y te pregunten: ¿Qué hiciste? Responde mostrando los dientes: “Fui a Starbucks”. Un desesperando B mostrando el brillo de los colmillos por convertirse en un A (ss).
Volvamos a la lana de los guantes, o sea, al frío. Para no perder la esencia de este blog, pero cumpliendo la promesa de hace unos posts atrás pasaré a hablar sobre la Hemofilia y el invierno. Se escucha G&R a lo lejos.

El invierno y las articulaciones
Bueno, en este punto, hay que ser delicados cuando se habla de dar el primer paso luego de una noche helada. Colocar no más el talón ya te encrespa el cuerpo entero. Hay mañanas más fuerte y otras en las que poner el otro pie ya amortigua las consecuencias de la noche frigorífica. Una alternativa es la de envolver las articulaciones afectadas por tantos sangrados con medias gruesas, de lana, doble media, calentadores o si quieres pásale la voz a tu abuelita para que duerma contigo y te abrace esa unión de huesos que tanto te duele. De todas formas la temperatura llegará a darte un besito.

El invierno y las venas
Cuando estás en reposo, sin actividad física, excesivamente gordo o cuando hace mucho frío las venas tienden a irse a dormir a sus casitas. Son largas y generalmente verdes. Para un hemofílico es sustancial que éstas sean imparables y muy penetrables. Imaginar una revolución de las mismas asustaría a cualquiera de la veneración. Pero… No olvidemos que es invierno y la escapatoria de estas traviesas se frustra practicando alguna actividad física y con una mantita polar. Si quieres celeste y con flequitos –la mantita claro-.

El invierno, los hemofílicos y las veredas
Anda mojado, la garúa se agranda con el pasar de los días, así que ajustarse bien los ojos o los lentes. Una caída de esas te recordará muy bien a los dos ladillos anteriores.
Sí que ha sido una semana de sorpresas, ya se hablara de ella cuando las cosas aterricen un poco más.
Hasta el otro lado.

23/6/10

Lima 23 de junio del 2010

Casa del Nonno

Ya el día se acaba y me dediqué a disfrutarlo dentro de las paredes de la casa. Hoy mi tobillo amaneció sin ganas de ir a trabajar por lo que decidí quedarme y aprovechar a leer más sobre mi Curso de Actualización. De hecho sirve -de cierta manera- poder revisar lo de cinco años, es como amarrar cabos sueltos, completar párrafos que estuvieron a medio llenar. Muy provechoso.

Fui muy bien atendido por la persona que amo, con sorpresas del Starbucks: un té de durazno, un cheesecake de sauco y un triple vegetariano el cual disfruté más por su buena apariencia que por su sabor.

Esta noche no tengo la más mínima gana de quejarme de algo. Solo quiero escribir, es más, ya me aburrí de tener que quejarme de mis viejos o de la Hemofilia en sí. Una cosa es que cuente los hechos tal como son y otra es que me convierta en un esclavo sentimental, abriendo heridas dentro de mí. Tan solo hay que escribir… Disfrutarlo, ver la estructura de lo armado, quedar inmutable frente a la desdicha. Solo escribir.

Una copita de vino sería el complemento perfecto para una noche como esta, en la que no quiero que de paso al mañana. Volver al trabajo y hacer las cosas de siempre. Ya voy más de un año y no consigo algo que realmente me apasione. He dado algunas entrevistas y sigo esperanzado en que en el corto plazo darán fruto. Si es no la respuesta, pues, a seguir escarbando en la búsqueda de más encuentros con posibles empleadores.

En otro tema, el Twitter se ha convertido en un arma entretenida donde disparas mensajes y no fotografías, es decir, la gente te sigue más por lo que haces o puedes opinar y no tanto por el chisme. Por lo tanto, se genera un interés de por medio, que deriva obviamente de varios lados. Soy un convencido que hasta puedes llegar a conocer más a la persona a través de este canal, puesto que es aquí donde realmente te comunicas con la palabra escrita. La fotografía y sus diversas consideraciones pasan a un plano de apariencias, más que otra cosa. Puedes tener las fotos más lindas, en los lugares más exclusivos, y seguir siendo solo un bonito lienzo.

A ver una peli antes de volver a la rutina.

Hasta el otro lado.

1/6/10

Lima 01 de junio del 2010

Off the record

Esta noche será un año, siento que será increíblemente interminable, es que la veo ahí dormida, escucho su respiración tan suave, cómo se mezcla con el sonar de cada tecla que presiono. Su piel de nieve es caliente como la arena bajo un fuerte sol de verano, me calienta a pesar de estar ella sin abrigo.

Hace dos días sentí temor de que todo lo maravilloso que me podía estar pasando fuera un sueño, que con un abrir de ojos todo terminara. Que las luces de mi felicidad se apaguen de porrazo, sin darme escape a un último suspiro. ¿Alguna vez se han puesto a pensar si es que todo lo que están viviendo fuera simplemente un sueño profundo, un letargo quisquilloso?

Pues yo nunca ocupé un minuto en esto y el terror de que lo sea me ha quitado horas de sueño, como también me ha enseñado quizá a valorar más el milagro de compartir una pizza o una película. Dejar de reclamar cosas vacías y llenar esas copas de intriga con el regocijo de que al menos puedo leer en los labios de una persona un lindo “te amo”. Unas “buenas noches”.

Fuera del resto, me siento algo atareado, se sintetiza en tres puntos cruciales: el primero, es que no sé cómo manejar mis emociones si es que quiero dar todo y mi todo se levanta el velo y me susurra que es demasiado, que no sature. Pues desconozco cuáles serán las porciones exactas de entrega, como si existiese un manual caray; segundo, mis padres siguen sin darse cuenta la repercusión que pueden tener sus palabras. Si bien soy distinto a ellos, igual me duele lo que digan o dejen de expresar. Vine de ellos, es muy difícil para mí hacer caso omiso a ciertas actitudes; el tercer punto, es que tengo que encontrar momentos para estudiar más mi Curso de Actualización para la obtención de la licenciatura. Solo tengo las noches y los fines de semana. Sigo, sin administrar bien mis tiempos, sin recordar que soy uno. O al menos eso creo que ha ocurrido.

Sigo escribiendo dentro de la misma noche, al costado el ejercicio pulmonar y un cabello que me pide que me pierda en él. Igual mañana hay trabajo y la rutina vuelve a cero (00:00) hasta llegar a veintitrés con cincuenta y nueve (23:59).

Ya no tengo con qué sonarme los mocos, he usado la sábana, si se entera me mata.

Hasta el otro lado.

10/5/10

Lima 24 de abril del 2010

Discurso de bienvenida

Estimados padres de familia, compañeros e invitados en general:

Esta tarde los hemos escogido a ustedes para que sean testigos de un momento trascendental en nuestras vidas, la fecha clave en la que nos mantenemos de pie frente a los nuevos retos que la vida nos depare. A los que igual que hoy, enfrentaremos con éxito.

Son muchas cosas por las que hemos tenido que pasar, entre alegrías y derrotas. Cinco años en los que el descubrir se ha vuelto una constante. La hermana duda disparada antes de un examen, las noches desveladas por las que nuestros ojos leían para comprender este mundo, para entendernos mejor. Siempre tan luna, siempre tan día.

Momentos compartidos, cruces en la biblioteca, señales de silencio a los que hacíamos poco caso, no por malos, sino por universitarios. Conversaciones disipadas con cada cambio de página, el susurro de medio lado y la inquietud por cumplir con las obligaciones, el tiempo que apremiaba y nuevamente la señal de silencio.

El café frente al amigo, los cuadernos llenos de apuntes, frases de los autores como sangría referencial. La actitud que iba cambiando dando pie a la exteriorización paulatina de los ideales. Del compromiso por ir formando el perfil de un profesional.

La experiencia se acumulaba con el transcurrir de los ciclos, créditos ganados, cursos aprobados y profesores que cambiaban su rol de docentes por el de compañeros, no solo preocupándose por la cátedra, también por el bienestar del alumno, las segundas oportunidades frente a una prueba mal rendida.

Así fue como una decisión distancio el rumbo de cada uno de nosotros, mas no nos separó, las bases se mantuvieron y la especialidad elegida fue acercándonos a lo que realmente era el punto eje de nuestra verdadera vocación. Donde al final de cuentas, se unirán para renovar y fortalecer el mercado de las comunicaciones, con los aportes diferenciados de cada talento.

Agradecemos de manera especial al comunicador y escritor Gustavo Rodríguez, quien gentilmente aceptó ser nuestro padrino en esta ceremonia.

A nombre de la promoción “Ad Eternum”, les damos la más cordial bienvenida a nuestra ceremonia de graduación.

Muchas Gracias.

Hasta el otro lado.

9/4/10

Lima 09 de abril del 2010

En casa del nonno

Hablar sin tener que dar tantos rodeos. Amiga vida, a ver si uno de estos días aprendo a… ¿Hablar? Ahora solo dime si estás bien, esos ratitos que me das, para que me quieras te querré, pero quiero estar presente en la mía propia, solo de primaveras, de verde, calor y frío. Yo siempre pregunta y tú tan fantasma. Locamente enamorado, el egoísta, el que no repara de seguro, el que no olvida, aunque la luz esté apagada. Es bonito esto de soñar y soñarte. Una cachetada, la piel rojiza, luego vuelve a blanca y la mejilla más sensible a priori al próximo bofetón. Y es tan bonito esto de soñar, de ser sacudido.

¿Cómo dejar de ser tan obstáculo? Ser plano, volverse el hombre loseta. Mmm. La loseta, tan brillante y pegada al piso. ¿Quién brilla así? Pisado y brillante. No conozco a otro con tremenda cualidad. Realizar la metamorfosis de seguro requiere el olvido del orgullo. La descomposición de la fe radica en dar tu esencia entera. La pócima lúgubre, tu perfume, tu olor, capturar alientos, exprimir la grasa de los cabellos hasta establecer una lógica de aromas. Sin vista, identificar y sobretodo oler. La magnificencia de los códigos de lenguaje no verbales, la entonación también, la pronunciación de cada consonante libera el ánimo, la verdad, no hay chance a los tapujos. Se va completamente desnudo frente a la brisa de los comentarios de ciudad. De un verano que se va tarde.

Ya, ya, ya, vamos a otra cosa, el ID de California que después de todo llegó y el proceso del seguro que ojalá no se trabe con otra dualidad de las bienaventuranzas del destino. En total son como ocho meses en los que te confirman el sí o el no. Claro está que todavía no me dan el día para empezar a contar, a pesar de ello es una nueva opción para poder dormir más plácidamente bajo el techo blanco de mi cuarto.

El trabajo lineal, busquemos mayores retos. La pesquisa laboral, el network tan conciso y tan ahí. Es momento de ampliar horizontes, de tomar las riendas del dispendio, de no agotar los recursos, pero sí de usarlos.

Ya el 24 de este mes se formaliza el término de la universidad, mientras que el 8 de mayo arranca el curso de la licenciatura. Se dan cuenta que la fila de puertas es bien prolongada. Cierras una y aparece otra con más madera, de imponente volumen y ya no tan lejos.

Recordemos que el cansancio no es un lujo, no es como una cartera que puede tener solo uno, va por todos los niveles. Uno mismo también puede agotarse. Espero que no sea de escribir (te)… Amiga vida.

Hasta el otro lado.

19/2/10

Lima 19 de febrero del 2010

En MEC

Con que al fin me dieron la respuesta tan esperada. Todo un año luchando, contactándome, invirtiendo de los pocos ahorros para un: “Tu ID llegó, pero, lamentablemente, alguien de la casa, en la cual dio la dirección, dijo que no vivía ahí. Así que para volver a intentarlo debe acercarse a nuestras oficinas para proseguir con el trámite. Previamente inscribiéndose en el Post Office. No se preocupe, no tendrá que pagar nuevamente por la emisión del documento”. Hijo de madre. ¿Sabe qué significa para mí volver hasta California? ¿Sabe qué es conseguir US$ 1,200.00 más gastos extras para un solo documento? ¿Sabe que sino tengo el seguro me puedo ir a la gran nada? Un sello es igual a una vida. Un papel donde escribes tu destino.

Me siento sumamente triste, derrotado, es inevitable no sentirme así, después de tanto. Tantas noches frente a la laptop buscando posibilidades, tantas reuniones. Y de pronto todo depende de un hilo. Un cordón de algodón. La costura lacrimógena del desconocimiento. Estoy en el trabajo, hago mis responsabilidades, sin cometer errores, mientras mi cabeza flota y sobrepasa las capas escalonadas de la atmósfera. Me elevo… Siento cómo la presión aumenta y me destroza la cabeza, mi tobillo vuelve a doler, cojeo. Blasfemo: “Dios parece que estás más abajo que arriba, porque cada vez que intento subir me jalas del tobillo y me sumerges en el lodo de esa tu Tierra.” Amén.

Nublado, no veo. Me vuelvo un personaje más de Ensayo de una Ceguera de Saramago. Hay una luz, una única luz que logra partir mi coraza, que logra que mis ojos reconozcan otra vez la trocha que falta recorrer, o que en su defecto se volvió más larga. Como un elástico que lo estiras. Los dos en el auto rojo, yo que volvía hacer un niño llorón y hemofílico y ella que solo absorbía mis lágrimas, que me decía que no todo estaba terminado y que si así fuese igual seguiría ahí. La personita que no me dijo: “Pucha qué pena”.

Determinación, coraje, deshueve y más paciencia. Es lo que he aplicado para diferentes problemas, lo que pasa es que las baterías se gastan, las puedes volver a cargar claro, si es que tienes un cargador fiel a tu lado. Yo tengo uno. Bueno una.

El lunes llamaré para ver que otras aristas tiene este rombo malévolo. Una le encontraré y seguiré en la lucha. Never stop fighting.

Mi Coca-Cola light terminó, igual que mis ganas de escribir.

Sigo triste. Sigo… Punto.

Hasta el otro lado.

15/2/10

Lima 15 de febrero del 2010

En MEC
Hace más de dos meses que no escribo una sola línea. ¿Acaso mi vida terminó? ¿Se ha vuelto tan monótona que no hay algo interesante que contar? Lo vivido me dice que he escalado fosas que me proporcionaban únicamente oscuridad e irremediables preguntas que estuvieron sin ser llenadas por meses o incluso años.

El fin de escribir sobre una hoja en blanco –sea digital o física- es realizar una máxima descarga, descomponer figuras mentales y darles vida y sentido al transfigurarlas en grafías variadas. El porqué de la dejadez radica más a un plano de compañía, preocupación, amor constante, un amor que quizá te hace olvidar de quién eres para complacerlo, para dar todo, sin que te lo pidan, por procurar ver felicidad auténtica y no un rechazo al estado de bienestar verdadero.

En este año ya no volveré a la universidad. Se acabó y no por desertor, sino porque bueno pasaron cinco años, las notas se mantuvieron, la beca que favoreció más a otros que al propio alumno nunca se perdió y porque algo de esfuerzo tuvo que haber para no jalar ningún curso y ser recordado como un “chico con futuro”. Me lo creo, solamente lo cito.

¿Qué es de la Hemofilia? ¿No fue el motor principal de toda esta aventura bloguera? Pues, ahí está acompañándome fiel, a mi lado, sin pestañar un segundo, bien alerta por si me golpeo o si me preocupo de sobremanera. Es que nunca se descuida, siempre está para sacudirte la manito, ya sea con un bastón o un sangrado.

Mi operación se mantiene en stand by. Logré ir a EE.UU. gracias a la ayuda de un buen amigo el cual lo tengo olvidado y cuyo resentimiento viene creciendo cual marea en bandera roja con toda justificación… El amor, la entrega… La orilla mojada hasta el comienzo de la playa. El diagnóstico fue: “Sabes, ya perdiste el 90% de movimiento articular en el tobillo derecho, no te queda mucho hasta que tengamos que fijarlo –colocar dos tornillos de metal paralelamente a la articulación para que nunca más se vuelva a mover ni un puto centímetro-, pero por el momento te recomendamos que te pongas tantas unidades de factor –como hay tantas, de hecho puedo cumplir con lo recomendado-, tómate un pastillita cuando te duela y sigue con tu vida normal.” Para mí lo normal era correr, sin preocuparme de las consecuencias al día continuo. Pero… No hay que ser negativos ¿Cierto? Mente positiva que todo va a salir bien. El consejo más barato y más real que pueda existir.

Por el ángulo laboral me ascendieron el mes pasado, dejé de ser practicante para pasar a asistente. El sueldo sigue ajustado, sigo pensando cuánto puedo ahorrar a la hora de tomar un taxi. Es un comienzo. Paciencia y constancia. ¡Uy! Para eso sí que soy bueno, para esperar, para morderme la lengua –despacio, no me vaya a cortar- y soplarme todo. Es que qué haces pues compadre. ¿Quejarte? ¿Con quién? ¿Culpables? No. Solo tú y otra inyección.

En casa siguen sin hacer caso a mis consejos. Me siguen apartando, sin darse cuenta. Tratándome como si no existiera de verdad. Como si fuese un adorno viejo y bien limpio al constado del computador. Limpio, porque si me ven sucio me pasan el plumero. Y viejo, porque se fijaron más en el polvo que en el mantenimiento. Creo que se le conoce también como ignorar.
Hasta el otro lado.